¿Cómo motivar equipos a distancia? ¿Tiene tu equipo el síndrome del pijama?

2020 ha traído, por primera vez en la historia reciente, esta situación donde nos hemos visto en la obligación de trabajar desde nuestros hogares.

Mucha gente haciendo malabares con criaturas en casa, trabajando a deshoras, gestionando el estrés que genera la incertidumbre… Si gestionas un equipo debes saber que, en esas circunstancias de inestabilidad, tu equipo te necesita más que nunca.

El llamado “síndrome del pijama” era algo que antes solo ocurría en el mundo freelance, en algunas profesiones que se decía que no necesitaban socializar para trabajar. Gente que hacía su jornada desde casa en soledad frente al ordenador y a la que vivir todo el día en pijama, en realidad, les afectaba negativamente y les provocaba apatía, desmotivación…

Si alguna vez -desde que teletrabajas- te has preguntado si a tu equipo le pasa algo parecido, comparto contigo las siguientes reflexiones que tienen, como objetivo, trabajar bien con tu gente en estos momentos y en los que vengan.

Motivar equipos: 3 sencillas estrategias para hacerlo a distancia.

1 – Realiza videollamadas de trabajo, pero también otras que hagan la función de pausa café.

¿Para qué? Es cierto que, como seres sociales, al teletrabajar durante periodos largos se pierde la energía de equipo, la gente se echa de menos y necesita tener relación con colegas de la oficina. Quizás conviene optimizar las videollamadas de trabajo, reducirlas y hacer aparte, en otro momento, un “café online” entre la gente del departamento, para encontrar un espacio ocioso y compartir de forma relajada, mitigando las ganas de verse.

2 – Orientar sin dirigir.

En estos momentos, por obvio que parezca, has de tener presente el plan estratégico o, al menos, unas directrices. En esta incertidumbre tu labor es orientar sin dirigir, decir dónde estáis y hacia dónde os dirigís -aunque no sepas exactamente dónde terminaréis ni cómo llegaréis-. 

Compartir con tu equipo el rumbo de la empresa es vital porque da seguridad. Y escuchar ideas y aportaciones puede ser una manera de motivar y de recoger sugerencias y necesidades valiosas. [Enlace a Tu equipo hacia donde va empresa]

3 – Alimentar un buen clima.

Ser personas comprensivas en momentos sensibles puede ser la clave para mantener el buen ambiente a pesar de las circunstancias adversas.

A menudo no sabemos las circunstancias personales que atraviesan quienes trabajan en tu círculo. Humanizar, empatizar y escuchar debe ser tu mantra. 

La frontera entre vida personal y profesional se ha desdibujado. Quizás el síndrome del pijama se cure con el buen humor. Quizás tu equipo no tenga ese síndrome de nombre divertido sino que necesite de ti claridad, empatía y flexibilidad. 

Siguiente post
Reuniones útiles: lo que no puede fallar.